Hermosos los festejos de fin de año, y año nuevo, organizados por el gobierno de la ciudad de Buenos Aires al mando de Horacio Rodriguez Larreta. La envidia del mundo, Shangai y Sidney quedaron opacados ante el brillo de nuestra ciudad.
Los adornos en las calles, los globos amarillos, los fuegos artificiales, una fiesta increíble tan increíble que no existió. Lo que sí existe es un desprecio a la gente. Pero no importa la gente los votará igual porque después de todo la cerveza es lo importante.