La sociedad Argentina genera pocos valores. Mientras los venezolanos ocupan muchos puestos laborales, muchos argentinos sólo sirven para robar, emborracharse en las esquinas drogándose, viviendo en la calle y comiendo de la basura.
Los que trabajan y aportan lo bueno son los más castigados.
Los más castigados son los integrantes de la clase media usados por el Kirchnerismo y el Macrismo para con sus impuestos seguir pagando los planes a los vagos, y para evitar revueltas sociales.