Mauricio Macri deberá pagar con su
patrimonio la estafa organizada contra la Argentina, sus instituciones, y a
cada uno de los argentinos que perdieron su poder adquisitivo. La estafa
consistió desde un primer momento en el aumento de tarifas para beneficiar a
grupos en donde era parte propia o de sus amigos. En segundo término en la obra pública, y
finalmente con el endeudamiento que ya culmina por la suspensión de crédito.
El destino de Mauricio Macri no es la
reelección de su mandato, sino la cárcel. No sólo la estafa fue electoral con
promesas incumplidas, el deterioro de la calidad de vida en perjuicio de la
salud de la población es otro factor determinante de su política.
Ya lo había dicho el ahora ex
ministro de hacienda Dujovne: “Lo que hicimos hubiese hecho caer a otro gobierno”.
Un sector del periodismo es también cómplice de la estafa. Ahora muchos de dan
vuelta ante lo irreversible del la derrota del Macrismo. También a los
mercenarios periodistas debiera caer el peso de la justicia. Claro esto si existiera justicia en
argentina.
LA ARGENTINA FUE, ES Y SERÁ UN PAÍS
DE MIERDA, SI EL PUEBLO QUIERE COMER MIERDA, QUE COMA MIERDA,