miércoles, 22 de julio de 2020

Asalto al jubilado. Argentina, un País de BRUTOS.

El delincuente que asaltó al jubilado fue dejado en libertad por el Juez: Violini, con el argumento de evitar el contagio del coronavirus en la cárcel. 
Paradójicamente en las cárceles se ha registrado el menor número de contagios en función de la cantidad de presos que habitan las unidades penitenciarias.
Todavía se está cuestionando la actitud del jubilado ya que el caso fue caratulado homicidio simple en ocasión de robo.  El público en general está dividido entre los que dicen que fue lejítima defensa y los que dicen que por exceso fue un asesinato. Ninguna de las dos posturas es correcta. Es "emoción violenta diferida". Ni siquiera el mejor psicólogo puede medir el tiempo en que dura una emoción a una persona mayor de edad que fue asaltado reiteradas veces, y que además sufrió heridas en todo su cuerpo en una brutal agresión. 
Algún día los brutos argentinos entenderán que existen límites, y que si una persona ingresa a una propiedad privada en ocasión de robo y con decisión de matar, pierde todos los derechos, los que únicamente serán reconocidos en un tribunal en su defensa. 
La cantidad de delitos aumentaron además por la brutalidad de dejar a los delincuentes con la posibilidad de cometer los ilícitos.
No solamente son brutos los jueces, lo son también los abogados, los periodistas, y los posibles integrantes de un jurado. 
Se vienen tiempos muy difíciles, y el mismo Presidente dijo no importarle la economía, aunque después lo rectificó, y no tener un plan practicamente para nada.
Patricia Bullrich había dicho que "la argentina es un País libre y el que quiera estar armado que esté armado" Una brutalidad más.