Todos sabemos que, por la pandemia, fueron liberados apróximadamente 4000 presos. En realidad fue por efecto de la brutalidad de quienes en Argentina ocupan un lugar que no les corresponde, y toman decisiones tan absurdas como esas.
El aumento del delito es muy significativo por culpa de esa medida, y obviamente por culpa de los jueces y el poder político.
No se puede ser más bruto, con la escusa de que los internados podían contagiarse de coronavirus en las cárceles los liberaron. Sin dudas con un buen control, en ese sentido hubiesen estado más protegidos en la cárcel que liberados, y la ciudadanía mucho más.
Debiera existir una sanción a los responsables, pero la Argentina es joda.
Pero no nos preocupemos por la seguridad y las revueltas sociales, porque el Dr. Duhalde recientemente dijo que puede haber un golpe de estado.
Ahora si, con los militares en el gobierno y en las calles estaríamos más seguros, y todos los problemas de una Argentina condenada al éxito se solucionarían. JA JA JA!