La policía bonaerense se sublevó, en una protesta por demande de aumento salarial.
Si bien el pedido es justo la forma no fue la correcta, si bien no hubo desmanes, institucionalmente se trató de un acto de sublevación.
El Presidente de la Nación, y el Gobernador de la provincia de Buenos Aires, anunciaron mejoras en los salarios pero no todos quedaron muy conformes.
Los inconformista sobresalientes fueron los periodistas opositores, esos que dicen ser periodistas pero realmente son militantes opositores, y formadores de opinión.
Aprovechar el desafortunado dicho del Dr. Duhalde, de un posible golpe, fue carne de cañón por parte de cierto periodismo, dirigido al gobierno Nacional. No existe más posibilidad de golpe que el que hacen algunos periodistas.
La grieta lejos de cerrarse se ensancha, para colmo con la quita de más de 1 punto en participación a la Ciudad de Buenos Aires. Actitud inconstitucional, ajena al Profesor de Derecho como lo es el Presidente.
Muy probablemente se presenten otras protestas de quienes también tienen retrasados sus salarios. Mientras algunos no trabajan y cobran, como los jueces, otros trabajan en condiciones de precariedad sanitaria con sueldos muy bajos.
Que justicia puede haber en la Argentina con los jueces argentinos.
Que gobierno puede tener la Argentina más que el que se merece.
Que ideología puede tener el pueblo más que la que le inculcan.