En plena pandemia miles de personas dejaron de lado el distanciamiento social en la despedida a Maradona.
No es fácil mantener el orden ante semejante manifestación popular, movida por la emoción, pero por esa razón el velatorio de Diego Armando Maradona debió hberse efectuado en un lugar abierto y no en pleno microcentro.
Tampoco es fácil encontrar en los gobernantes un mínimo de sentido común.
Y mucho menos fácil es encontrar en la ciudadanía un comportamiento adecuado dadas las circunstancias.
Sin dudas en todos los ordenes la emoción supera la razón.