En plena Pandemia como si todas las penúrias fueran pocas, el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires aumenta un 100% el estacionamiento en la vía pública. Esto para que el virus se propague con mayor facilidad en los medios de transporte y pueda infectar a más personas.
Muchos padres acompañan a sus hijos en auto y ahora no podrán estacionar a no ser que paguen $30 por 10 minutos, la hora pasó de $15 a $30. Si estacionad en otro lado te lo lleva la grúa.
Siempre se trata de recaudar, no tanto para mejoras a los vecinos sino para aumentar el patrimonio personal de la lacra política que debemos padecer.
Las obras públicas son una escusa para poder robar, como el paseo del bajo que hicieron un tunel para que los camiones circulen poe el sin aprovechar la vía superior que es un pozo en todo su revorrido. Ni hablar de los obstáculos para la circulación vehicular que abundan en la ciudad con macetones de 2 toneladas para que en un accidente se aplasten contra ellas. Ni hablar de los contenedores de basura algunos casi en el medio de la calle.
Ni hablar de las peatonales del centro adoquinadas para que las mujeres rompan sus tacos.
Ni hablar de las balas enterradas al costado de las calles, con sus puntas al aire para clavarselas en el cuerpo si uno tropieza con ellas.
Ni hablar de las calles que cambian de mano de una esquina a la otra para aumentar los accidentes.
Ni hablar de la falta de señalsmiento, la seguridad nocturna donde te roban las ruedas, la batería, y hasta las ganas de vivir.