La pregunta es: Hasta cuánto pueden jodernos los políticos argentinos. Y la respuesta es: Hasta que los dejemos.
Sin duda no hay límite para la bosta política, lo del ya ex ministro Ginés Gonzalez García colmó la paciencia de muchos no de todos porque también hay mucha bosta en el pueblo argentino, son los que no se involucran y permiten que la bosta política viva del pueblo.
El multimillonario Hugo Moyano tamnién con su familia fueron vacunados cagando en todos argentinos.
Ya no es necesario hacer una lisya de los hijos de puta de este pais, si realmente existiera Dios, como lo cuentan los religiosos, no sólo estos actos criminales ocurrirían, sino que pagarían los pecadores y no los justos, pero como todo está podrido, desde Dios inclusive, son los justos los que deben levantar su voz para repudiar a esta maldita casta de politicos de mierda que tiene la argentina.