viernes, 31 de diciembre de 2021

Los argentinos tienen el síndrome de Estocolmo.

 El pueblo no da más pero soporta, y lo hace porque termina enamorándose de los políticcos que lo destruyen. No hay solución para la Argentina, ni para los argentinos a no ser que se dediquen a la política en donde podrán asegurar un futuro económico para su familia mucho más redituable que el mejor puesto que se pueda obtener en otra actividad. Obviamente si Ud. es un genio ganará mucho dinero en cualquier actividad que desempeñe, pero si es un argentino común, es decir un pobre pelotudo, no le quedará otra que entrar en la política ya que para robar en ese ámbito  no es necesario ser muy inteligente sino, simplemente estar.

Así, si Ud. es un argentino mediocre, sin escrupulos y con alma de ladrón, su lugar es la política, y podrá decir que eligió la política para ayudar al prójimo.