miércoles, 29 de diciembre de 2021

Para robar en la función pública sólo hay que estar.

Mientras el periodismo Militante Mercenario, de uno y otro bando, confunde a la población, exaltando bondades de una parte y defenestrando a la otra, los políticos, sindicalistas, gobernantes, intendentes, colaboradores y asesores miserables que son prácticamente desconocidos para la ciudadanía, aumentan su patrimonio exponencialmente.

No hace falta ser inteligente para robar en la función pública, simplemente hay que estar.

Mauricio Macri, y su Clan, han estafado al pueblo y a la Nación. Las pruebas están a la vista. Un delincuente confeso,  como su padre. 

El patrimonio de los Kirchner, de los Macri, Larreta, Santilli, etc. no es menor que los políticos desconocidos, que justifican aumentos impositivos, y maniobras en perjuicio de lo que todos vemos, la pobreza, y desesperanza de la gente.

Lo rescatable de Cristina cuando refirió a los imbéciles que hablan porque se les paga, pone también en evidencia el patrimonio de algunos periodista, que son tan corruptos como muchos funcionarios. El pueblo no da más, pero otorga. Muchos argentinos son tan corruptos como los mencionados.  

Lo que vendrá será lo que deba ser para un pueblo de mierda. Gobernantes, dirigentes, y periodistas de mierda.

Un País rico destruido por su propia gente.

Un reciente estudio muestra que la Argentina es el País más corrupto del mundo, esto medido en función a su potencial en referencia a su eficiencia. Cuanto más potencial tiene un País la corrupción aumenta por sobre la media estadística.