Ningún analista internacional analizó lo siguiente:
Cómo es posible que Rusia pueda disparar un misil certero a un edificio, hacerlo cuando quiera y como quiera, y no pueda disparar uno o varios al centro de poder de Ucrania, y matar a Zelenski y a sus colaboradores?
La respuesta no es muy complicada, simplemente porque no quiere, no porque no pueda.
Y entonces por qué no quiere?
Muy simple, porque así la guerra terminaría.
Antes pudo hacerlo y ahora también, no habría respuesta en atacar a Rusia, porque el últimatun ya estaba dado: Sí atacan a Rusia, o tocan un metro cuadrado de ella, la tercera guerra mundial ya hubiese estallado.
Putin no quiere terminar la guerra, quiere la provocación, y lo está logrando. Ya está todo programado.