Adolf Hitler irrumpió en la política con un discurso violento, llevándolo a la práctica. Luego en el poder sacó de la hiperinflación a Alemania. Organizó una revolución productiva y fue aclamado por su pueblo.
Pero después . . . .
Argentina refugió a varios prófugos nazis, y como EEUU, sacó provecho de ellos.
En el mundo late un espíritu neonazi. Argentina tiene discípulos?