No sólo la Bosta está en los políticos argentinos, también está en el periodismo.
Los PeMiMes (Periodistas Militantes Mercenarios) están desesperados, por temor a que Milei tome represalias con ellos y se matan por darle un espacio, ésto sabiendo que Milei tiene memoria y puede responder a favor de quienes lo ayudan, y en contra de quienes no lo ayudan.
Estas Ratas que trabajan como periodistas, pero en realidad son militantes y mercenarios de las dos bandas políticas de ladrones que ha tenido la Argentina en los últimos años, ahora buscan un futuro con Milei.
Y Milei es tan eficiente en lo económico que no le hace falta entregar sobres, o far pautas porque le alcanza de sobra infundiendo temor.
Desde que Milei empezo a defenestrar el peso argentino y al Banco Central la inflación se disparó como nunca antez. É como economista sabe muy bien que una de las patas que sostiene la mesa económica de todo País es la vonfianza en la moneda, y él la destruyó.
Ahora Milei ya forma parte de la casta, y lacra, de la política Argentina que tanto criticó. Y él no quedará excento de las críticas, pero, quién o quienes, lo criticarán en una dictadura disfrazada de libertad.