Maduro acaba de anunciar y denunciar públicamente que existe un poder diabólico que está actuando en el mundo.
Está originado, según él, en Estados Unidos, desparramados en sectas que actúan en el mundo como "las fuerzas del cielo" impulsadas por Javier Milei, a quien no deja de mencionar, más aún sabiendo que el actual gobierno argentino ayudará a los venezolanos exiliados residentes en Argentina.
Acusa que hay símbolos satánicos en estas sectas ocultas, quizás no esté equivocado en su apreciación en la lucha del bien con el mal, que es bíblico y ancestral, pero entonces de que lado estará él.
Lo cierto es que el poder económico mundial está organizado por Estados Unidos e Israel que son aliados incondicionales, así como que la estrella de David esté en el billete de un dólar conformada por pequeñas estrellitas.