Durante estos últimos 10 años los periodistas militantes mercenários "Pemimes", han destruido la credibilidad y la confianza de los argentinos. El daño es mucho mayor porque la grieta,entre los dos bandos, alimentada por los Pemimes afecta a la productividad y a la Nación toda.
Pero la verdadera grieta que existe es la que se produce entre el poder y el pueblo.
Los políticos "se la llevan toda". Mientras, como siempre, faltan insumos en hospitales, y hay varias carencias generales, los políticos que se incorporan a la política, pasan a ser millonarios en poco tiempo.
El deterioro en la educación, hace que lis jovenes abandonen la escuela, no trabajen, y muchos de ellos como hobbie formen bandas de motochorros y roben sin discreción.
Ya casi todo está prostituido en Argentina. Se perdió la cultura del trabajo, la cultura del bien común, y la cultura en general.
Mientras tanto "por la plata baila el mono". Los Pemimes tiran nafta a fuego porque les pagan, y además esperan un cargo público del bando que defienden.
La justicia parece trabajar para que el Mal continúe.